El entrenamiento está por concluir
Hace varios años que Asgeld se está preparando para salir de la ciudad. Sabe que allí no hay nada para ella, se siente incómoda con los últimos acontecimientos que le recuerdan la muerte de su padre (aún cuando nunca encontraron el cuerpo, se cree que murió en un derrumbe). Tiene algunos amigos pero no conoce a ninguno que quisiera acompañarla en su aventura. Una, porque es muy peligroso- los de Isilme (isilmitas/isilmenses/isilmanos/isilminos) no están acostumbrados a internarse en el desierto- y otra, porque no creen en la existencia de un tesoro o algún pueblo perdido.
Hace ya varias semanas que está dedicada a copiar los mapas de la biblioteca y a recolectar hierbas del bosque. También se ha aperado de algunas herramientas indispensables y algunas armas, pero no cree que vaya a ocupar todo eso, además que sería muy incómodo salir con una mochioila tan cargada.
Días atrás, se metió a escondidas a la mina, el motivo, ni ella misma lo supo. Sólo curiosidad tal vez. encontró allí varios túneles que a todas luces no han sido hechos por los parroquianos. Las razones para creerlo fue que la arquitectura era muy diferente, estaban en sitios muy alejados y sólo se podía acceder a ellos si se pasaba por unas grietas en el techo, y finalmente, no estaban en los planos del lugar.
Desde entonces, que ha andado más eufórica de lo normal, pues eso le confirma que desde otro sitio alguien ha excavado hasta allí (no ha pensado en la posibilidad de que sean grutas naturales, o restos de civilizaciones anteriores).
Como vive en la zóna límite entre el pueblo y el campo, se escapa a las granjas a hacer ejercicio durante las mañanas, para que nadie la vez.
