Cambios.
Y así tan rápido como llegó la noche, los rayos del sol de la mañana le siguieron con igual velocidad. La casa Campbell continua en su letargo, el silencio se apodera de la habitación. A Nathan le toma unos segundo situarse en tiempo espacio. Recuerda la cortina de hermosos colores que vió ayer, que danzaba de una manera tan peculiar que las interrogantes se atiborraban en su mente.
…¿Tiene acaso una explicación científica? ¿Será acaso que alguien juega a hacer magia? ¿Será presagio de algún mal? ¿Seré el único expectador de tal fenómeno?….
Recuerda también, la extraña actitud de sus padres, y el que llegasen tan tarde la noche pasada, no es de las actividades comunes de parte de ellos.
-Esto definitivamente no está bien, algo pasa y tengo que averiguarlo. Lo primero es levantarse, comer algo e ir al estudio. Debo saber todo sobre este fenómeno. Luego al pueblo a buscar respuestas o al menos a hacer una pequeña encuesta- Dice Nathan, abriendo mucho los ojos, con una mirada perdida al infinito y su cara reflejando la angustía que representan los cambios en su monótona vida.
Se levanta a toda prisa, su corazón comienza a latir como núnca antes, hay adrenalina y su mente busca respuestas. De a poco, se encienden sus ganas de vivir.
