Seguir una corazonada.
- Pero, …argh, maldición… ¡ESPÉRAME, voy contigo! - dice Nathan mientras corre tras la chica y se pregunta como un animalejo le dará respuestas.
El perro corre rápido y la chica que va tras de él no lo hace nada de mal. Nathan siente que su corazón se llena de adrenalina nuevamente, quizás este es sólo uno de los engranages que debe moverse para descubrir que está pasando en Isilya. Jamás habia tenido una corazonada, jamás había seguido su instinto… y esta chica logró activar esa parte en él.
